Don Manuel y doña Pepa

Todos los días a la misma hora, doña pepa se dirige al mercadito que esta a dos calles de su casa, a hacer las compras para preparar el almuerzo.


"Ella es una señora como las de antes", dice don Manuel, el verdulero, que todos los días surte a doña pepa de lo necesario para prepara sus guisos que han de nutrir a la familia, a la pequeña María que siempre la acompaña a las compras, a su esposo (que no le sabe el nombre por que siempre lo llama "mi marido") que trabaja arduamente en el hospital hasta tarde, pero tampoco sabe en qué, no le ha preguntado, por que qué tiene el que preguntar nada y a "su niño", su orgullo, "niño tan empeñoso, que estudia durante el día y trabaja los fines de semana por las noches para ayudar a sus padres a pagar su carrera en la universidad, por que el estudia pedagogía en a mejor universidad de la ciudad, por que era el mejor alumno en su enseñanza media y tiene media beca"


Todos los días entablan una pequeña charla, desde temas triviales como el clima, pasando por la historia de alguna vecina o sus propias vidas, por que en esos paseos por el mercadito, los clientes y los "caseros", siempre tiene algo que decir y la habitualidad de las visitas hace que se cree una pequeña intimidad.


Cuando hablan de los hijos, el tema se alarga, quejas y orgullos, depende de que sea que están hablando, cuando el orgullo, ambos padres dictan cátedra de las bondades de sus vástagos, don Manuel, habla de su niña, la mayor, la que le llena el alma, ella tan linda, tan bien educada por su esposa, es artista, quería estudiar arte, pero la vida no está para vivir por simple amor al arte y le habían convencido de estudiar traducción interprete, por que el inglés doña Pepa, se usa en todo el mundo y trabajo no le va a faltar, tiene buenas notas, por que es estudiosa, así que cuando tiene tiempo se encierra a hacer esas cosas que a ella le gusta.


Su niño, es un ángel de hijo, no sabe como se las arregla para ser de los mejores de su clase, entre los estudios y el trabajo en el pub. Ya lo quisiera como yerno, dice don Manuel a doña Pepa, un joven bien educado, trabajador y estudioso, no como el pololito de mi hija, ese chascón con aro en la oreja, siempre con ojeras y que trae tan tarde a mi hija a la casa los fines de semana, nunca se viste decente, para mi que es un vago, mi hija dice que estudia, pero con esa pinta ¡¡¡que va a estudiar!!!, yo no digo mucho, por que mi hija espera viajar a Estados Unidos cuando termine la carrera y yo espero que encuentre un buen marido por esos lados, usted sabe doña Pepa que los pololeos de los jóvenes no duran mucho tiempo y menos de lejos…


Tenemos el mismo problema Don Manuel, la polola de mi hijo es una loca, siempre de jeans y polera, y llama a mi hijo a la casa cuando está estudiando, las pocas veces que va a la casa, siempre tiene restos de pintura entre las uñas, por que la chica es pintora y como dice usted, ¿Quién puede vivir del arte en estos días?, se pasa el fin de semana en fiestas, por que va al mismo pub donde trabaja mi hijo y la muy fresca lo espera para que él la lleve a su casa y él sale de madrugada, una niña decente se retira temprano a su casa, ya quisiera yo una niña tranquila como su hija de nuera. Al igual que usted, espero que, cuando mi hijo empiece a dar clases, encuentre una buena chica, como su hija tal vez, para que me de nietos, tengo la esperanza que el dichoso pololeo dure lo que duran las relaciones de los jóvenes de ahora, pero mi niño es distinto y a veces me asusta que la chica se embarace para amarrar a mi hijo, que es lo que hacen las chicas locas, usted ve, como es él, es un buen partido, cualquier loca lo quisiera, si las niñas buenas no abundan don Manuel.Y se despiden hasta le siguiente día.


Un día de éstos deberíamos presentarnos a nuestros hijos, quien sabe, tal vez se gusten y terminemos de consuegros, dice doña Pepa a don Manuel, no es mala idea doña Pepa, pero creo que es algo tarde, mi hija quiere reunir a la familia de su pololo y la nuestra para hablar de la relación de ambos, yo me opongo, pero vamos a ver que sale de todo esto, yo pensaba que ese muchachote no tenía familia, pero ya ve, uno se equivoca. Curioso don Manuel, mi hijo me ha dicho lo mismo, nos vamos a juntar con la familia de la polola a hablar de la relación de ambos, creo que el se quiere casar, no ha dicho nada, pero esperemos a ver que pasa, de todos modos me opondré a cualquier cosa.


El sábado don Manuel Y doña Pepa, se encontraron en un restaurante de la ciudad, sentada a su lado, la pequeña María, ¿Qué anda haciendo por estos lados doña Pepa?, aquí, en reunión familiar don Manuel ¿y Usted?, misma cosa doña Pepa y ambos se rieron y mientras se presentaban a sus respectivos cónyuges. Un minuto más tarde, la hija de don Manuel, entra de la mano del hijo de doña Pepa, tres minutos después, don Manuel y doña Pepa, estaban atónitos tras la noticia, que serían abuelos y que ellos vivirían juntos por que no tenían intención de casarse.



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El lugar donde vivo...

Nací a un costado de cerros de arenas ocultando rocas pardas, unos cerros que cambian de colores mientras transcurre el día, el mar lo baña, un mar azul y tranquilo y entre los brazos de el océano pacífico y el cordón rocoso de la cordillera de la costa, duerme un dragón de arena, vigía incansable de sus hijos.

Nací en una tierra a la que muchos historiadores daban o muerta desde el nacimiento, pero el alma del que nació aquí esta marcada para la lucha.

De muchas riquezas ha vivido, primero fue el salitre, oro blanco que lleno de sangre y desesperanza a los obreros, llenando de riquezas a los extranjeros; luego fue el mar, siempre fue el mar pero empezaron a explotarlo y casi lo dejan vacío, pero luego vino el comercio y su libertad de impuestos, hasta que aprecio el bello cobre, ese mineral de color de atardecer que nos está dando sustento.

Contrasta mi tierra, pero cómo no amarla, si en medio de la nada te encuentras con el todo.... la gente es alegre, amable, quien ha venido a visitarla siempre vuelve, está el truco en lo que comes, mágicos frutos, limones, mangos y guayabas, los mejores, crecen en medio del desierto más árido del mundo, en un pequeño oasis con denominación de origen.

Mi tierra es amplia y disfruta de las fiestas, danza, danza, danza, siempre hay excusas para la danza, es que la mezcla de sangres y el compartir culturas nos hace alegres, Bolivia y Perú nos regalaron notas de música y las fuimos adaptando a nuestra propia alegría, ahora danza en cada santo que se nos hace patrón festejamos a San Pedro, bailando; a San Lorenzo de Tarapacá, bailando; a la Virgen del Carmen, bailando; a san Andrés, Bailando y se nos va el año entre danza y danza, si llegamos con los bronces y los bombos en la piel, cada fiesta con un plato distinto, por que disfrutamos de la buena comida y agradecemos a la Pacha Mama con su cuota de vino Pintatani o cualquier trago que nos caiga en la mano, por que la linda pacha mama nos bendijo con su sabiduría y ella nos enseñó que no hay que quejarse, hay que ser agradecido con lo que hay y sonreír.

Papá Inti me permite disfrutar del su reflejo en el azul, esta es la parte que más me maravilla de mi tierra, o recuerdo cuantas veces me vestí de sirena para recorrer su esplendor, como no disfrutar del aire salado a cada instante. Padre mar nos ha alimentado por generaciones incontables, los ancestros changos la llamaban la ciudad de descanso, así también los ancestros incas y cada cultura que vislumbró la majestuosidad, así sobrevivió hasta ahora, Ike Ike, sueño sueño o lugar de descanso, a la sombra del Tarapacá.

Si un día muero, no permita el destino encontrarme lejos, por que de esta tierra nací y en esta tierra quiero estar hasta que se acaben los días, por que aquí nací bajo el sol de septiembre, aquí crecí al ritmo de danzas altiplánicas aquí envejeceré mirando el mar y aquí he de morir para ser parte de las arenas.

Ser chileno un honor, ser iquiqueño un privilegio, eso soy, una privilegiada.



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En el principio... (95 palabras)

Desde lejos, tras su opuesto viaje, se cruzaron dos palabras distintas, de cada extremo de un planeta en extinción, se encontraron a la sombra de las hojas de un árbol níveo.

Se cortejaron, como se seducen las palabras, hicieron sintaxis en sus extremos y en danza de verbos y sinonimias, en la compleja conjunción se fundieron en el más bello de las términos.

Iluminada la alianza, se elevó sobre los aires recién creados, para abordar su labor asignada…
Y en el principio, fue el verbo…

Y hasta hoy repitiendo el enlace solo queda el amor.

Cuando Santa María no es un rezo


(Cuento incluído en el libro "Santa María, imagenes y palabras reveladas", fotografia de Pamela Daza, coautora del libro, la misma fotografía que acompaña al texto, pido disculpas por la mala calidad de la imagen, pero es una fotografía, de la fotografía en expocición)

Se incrustó en sus almas la fuerza del mineral, la lucha por ser igual se convirtió en su bandera.

Se vistieron d su propia piel y armados de sudor atravesaron la pampa. No, no iban a rogarles, iban a buscar justicia, dignidad, era su derecho, tenían que darles, igualdad de salario, no más fichas, no más enganches, no más mentiras.

Se enriquecía al patrón que a la sombra, buen traje y con el látigo en manos de otro, azotaba al pampino oprimido, pero no llenaba el bolsillo ajado de quien a fuerza de golpe, llagas en las manos y el la espalda siempre asoleada, sacaba del regazo de la madre tierra el oro blanco, salitre, preciado mineral.

Nadie entendió la palabra del obrero…no, no fue eso ¡¡¡el poder ensordece compañeros!!! ... se le vio mover los labios y las manos, pero la codicia perdió el entendimiento, con falsa sonrisa los dirigieron a la espera de la sombra eterna, a la escuela “Santa María”.

Detrás de las armas de una jauría errante, se escondió el cobarde león sin uñas, que sean ellos quienes se ensucien las manos en las bestias que no quisieron comer fichas, que sean otros los que les arranquen su triste orgullo.

Y en una trampa de cuatro paredes la bestia encerró a su confiada presa, tras un largo sermón incomprensible, de amén le dio balazos y sables en el pecho y sin importar las lágrimas del ahora huérfano inocente. Se revistió de riqueza y carmín ostentosa prenda sin gloria que es mancha macabra de nuestra historia.

En la sequedad, la sangre se convirtió en caudal, en miedo, silencio… y luego tinta, palabra, verso, música, canto contestatario, pero la vida de aquellos no regresó.

Y Santa María no fue oración, después de cien años, siguió siendo ejemplo de opresión…


A todos los pampinos que cayeron luchando por lo que creían, ya son 100 años y la lucha continúa.

Nunca más ladrón



Miré a todos lados, la casa era enorme, muchas veces pasé por ahí y la observé, era hermosa, seguro ahí encontraría muchas riquezas.

Las puertas estaban abiertas, no había nada que evitara mi entrada, entré de frente, no había nadie que me detuviera… hasta que me encontré con aquel hombre.

Estaba al fondo de la casa, mal herido, me miró a los ojos con una profunda tristeza y con un aura inmensa de amor, Jesús me dijo que se llamaba.

Algo dentro de mi me golpeó, fue entonces que caí de rodillas, llorando y tomada de su mano, con la frente baja, comencé a hablarle al dueño de la casa a modo de disculpa.

”Padre nuestro, que estás en el cielo….”

Ya no quise llevarme nada, por que Él me lo dio todo.