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Diecisiete años

Bien bonita está tu fiesta, acabas de cumplir los dulces 17, quien diría que ya pasaron dos años desde que te conozco y ya estoy en tu casa festejando este gran acontecimiento.


Nunca había estado a la mesa en tu casa, es extraño, se siente extraño, tu madre de seguro no sospecha nada, nada mas soy la tía de tu compañera de grupo y tu entrenadora en la piscina ¿solo eso? bien sabemos que no.


Si ella no te hubiera llevado a mi departamento ese día, jamás te habría conocido como lo hago ahora,“cheque a fecha”, te llaman mis amigas....


Eres un joven hermoso, eso si, muy desarrollado para tu edad, claro que los dos años que llevo entrenándote, he visto cambios que nadie ha notado, ya no eres el mocoso flacucho y sin gracias, estas fornido, alto, moreno... si esa noche no hubieras llegado tan borracho, mi sobrina no te hubiera traído a rastras, para que te repusieras.... que sabia ella que al irse a clases y quedarte tu conmigo, cambiarían tanto las cosas.


Mis otras alumnas te miran como queriéndote comer, traes de cabeza a varias, no las miras, esa forma de mirar, sólo es para mi.


Yo bien sabia lo que era capaz de provocarte, sabia de sobra como me mirabas, si tu hubieras sabido que yo pensaba lo mismo, todo esto habría comenzado antes, tus ojos nunca me vieron como la entrenadora o la tía de Agustina, no, siempre vi ese ardor en tus ojos, sentía el fuego cuando tu piel me rozaba y tu lo confirmaste hace dos meses.


Dos meses y como esa mañana, ates de ir a entrenamiento, te doy otras clases que disfrutas mas, ¡si supieran mis amigas!, de seguro me llamarían loca. Loca si, loca de deseo, de pasión. Que placer mas grande el sacarte el cartel de virgo, el besar esos impúberes labios, esas manos frágiles y torpes... si prestaras tanta atención a tus asignaturas como a estas clases, de seguro serias el primero de tu clase.


Pero ya han pasado dos meses y tu torpeza dio paso a la maestría, causas en mi, cosas que yo no sabia, me das a diario, algo que nunca debí poseer, pero que me lo diste sin siquiera pedírtelo.


Quiero dejarte, pero cada mañana me aferro, mas a ti, esa forma que tienes de pedirme una mas, esa forma de poseerme, tan a prisa, con tanto deseo, tanta necesidad.... en tus brazos no tengo la edad que dice mi identificación, soy otra loca adolescente aprendiendo a amar.
Estoy loca, a mi edad no puedo enamorarme de un chiquillo como tu, pero ¿quién dijo que te amo?, yo no lo he dicho, no lo siento, me gustas, te deseo, nada más... ¿te utilizo? no, tu me usas a mi, lo dices a diario y me hace reír.


Tienes 17 años, no es correcto.... pero si es exquisito. Si supiera mi madre, me pondría de rodillas a rezar.... ¿es un pecado?, solo disfruto de las cosas buenas que su Dios puso en la tierra...¿qué diría mi ex marido?, no creo que pueda decir mucho, su nueva conquista tiene escasos 20 años, no es excusa, al menos ella es mayor de edad, me diría...¿y Agustina?, me odiaría, soy como su madre y tu eres su mejor amigo.


Termina de cenar, te daré el postre de tu vida.... ante los ojos atónitos de los invitados, te beso y tu me besas, tal como pensé, no te negarías, me empujas a tu cuarto y cierras la puerta tras los gritos de tu madre...- ¡¡¡sólo tiene 17 años!!!-... gritan todos, estoy borracha, seguro culparan a los tragos de mas....- ¡¡¡ es un niño!!!-....pero tira como un hombre, si yo misma le enseñe- les grito entre tus carcajadas y arremetidas.... me arrestan... yo no he hecho nada malo, pregúntenle a él, sonríes... mi niño bello, sé por que sonríes....


Casi un año ha pasado de aquel incidente, Agustina ya empezó a hablarme, mi madre murió de un infarto, mi ex me interno por loca, muchas de mis amigas me dejaron por inmoral, que mas da, hoy al fin me dan el alta, el único en la puerta eres tu, sabía que tu vendrías, quien si no tu.


Me llevas a casa, todo esta igual, estas a un par de meses de cumplir los 18, seguro ahora tienes un entrenador nuevo, una novia nueva.... sonriendo me haces callar, muchas cosas han cambiado, pero tu forma de poseerme, tocarme, besarme, esa forma de hacerte ver un hombre y hacerme sentir una niña sigue siendo la misma, sigue volviendo loca.


Sigue así, esta vez no se me pasaran las copas, no señor, esta vez, será nuestro secreto, detrás de esas puertas, nadie sabrá lo nuestro... pronto dejaras de tener 17 años me dices... que mas da, para mi no los tuviste nunca, en la cama, tenemos la misma edad.