Cuando un amigo se va

Cuando un amigo se va... así cantaba alguien en la radio, no me gustaba esa canción, me daba esa sensación asquerosa que me dan las malas premoniciones con la cuales fui bendecida y por extraño que parezca, no lograba sacar el dichoso estribillo de mi mente....cuando un amigo se va...... me pesaban las palabras y de pronto comencé a llorar.

Por la noche me despertó una voz que conocía bien, era Francisca, ahí estaba, parada en la puerta de mi cuarto, llevaba su rosario negro como de costumbre y su hábito gris, bien planchado y su toca algo torcida por haber estado jugando con los niños, se veía tal y cual la recordaba, tal como se veía antes de despedirme de ella el día que se marchó, ese despedida que fue la última, por que jamás llegó a destino, con la misma sonrisa que recuerdo haberle visto en el ataúd, por que hasta para morir fue feliz.

Estaba ella mirándome fijo, sabía bien que yo no le temía, algo quería decirme, pero entre su mundo y el mío había una desconexión que no deja rescatar las voces, uno escucha, pero no siempre se comprende, luego me miró con sus ojos de muñeca y se marchó, dejando mi habitación cargada de la paz que ella entregaba.

Cuando un amigo se va..... ya van tres días que escucho esa canción, ¡¡como la detesto!!, lo peor de todo es que me quedo tarareando el dichoso estribillo... Por la noche me volvió a despertar una voz que conozco, era Francisca otra vez, dos veces en la semana, sin duda no era algo bueno.

¡¡¡Si escucho una vez más esa maldita canción voy a explotar!!!... y todos se volvieron a mirarme, grité en medio de una calle concurrida, algo no anda bien, tengo que regresar... el viaje fue largo, siempre dura cuatro horas hasta mi ciudad, pero las cuatro horas de ese día eran eternas. Al bajar del bus estaba mi madre, de lejos percibí en su aura que algo pasaba, me bajé deprisa, ella quiso hablarme, no se lo permití, tomé mi mochila y le pregunté ¿quien es esta vez?, a ella nada le sorprendía de mi y escuché “Antonio”, ese nombre me sepultó, sentí mi alma caer a mis pies en pequeños retazos, tomé aire y dije “¿aun no sucede verdad?”... no necesité respuestas.

Corrí a casa, tenía que sacarme la ropa que llevaba puesta, a Antonio no le gustaban los colores oscuros, sobretodo si se trataba de mi, cada vez que yo me vestía de negro, le recordaba mi pasado y se asustaba, me daba un largo sermón que yo escuchaba gustosa, tenía una fe de hierro y me infundía valor, muchas veces me vestí de riguroso negro solo para oírle hablar y hoy no podría hacerlo hablar, menguaría sus fuerzas, quería que sanara pero bien sabía que no sucedería, a eso había venido Francisca......

Blanco, ese era el color con el que le gustaba verme vestida, de blanco y con mis abalorios de colores, mis sandalias y mis pulseritas de campanilla, para él, ese atuendo era una fiesta, mis chunchitos en las orejas, esos que el adoraba por que le recordaban el “equipo de sus amores”.

Como pude llegué al hospital, ahí estaban todos, me escucharon llegar y sonrieron, estaba Juan y Jorge con sus guitarras, Milusa con su charango, Cristian con el bombo y Xime con la quena, solo faltaba yo y estaban esperando.

“Tu eres mi hermano,
no importando la distancia,
tu eres mi hermano
aunque poco nos veamos,
mi corazón siempre unido a ti estará,
pues mi oración
siempre te recordará,
pues mi oración
siempre te recordará...”

Miles de veces cantamos esa canción todos juntos, era la favorita de Antonio, su voz resonaba en la iglesia cada domingo y cuando era el momento de la reflexión luego de la eucaristía, toda persona presente sentía en el ama su “Jesús, estoy aquí, Jesús, que esperas de mi…”, le salía del alma, el servicio era su vocación, sufrió cuando abandonó el seminario, pero persistía en el servicio, así era él.

No se de donde, pero Antonio me miró y dijo “cuando un amigo se va” y le respondí con mucha tristeza “se queda en el corazón hermano”.... Te amo Tonino, gracias por salvar mi alma.... cállate bruja loca, me dijo riendo, la única alma que salvo es la mía, ¿sigues trabajando por mi?, sabes que si compañero, le respondí levantando el puño… Katrala… ¿me cantas?, bueno, pero será la última vez ¿lo sabes?, miró a los demás que se marchaban en silencio, todos con signos claros de reprobación en sus caras ¿para que ocultarle que se iba a morir si él ya lo sabia?... Si lo sé, ¿me haces el favor de recordarme en el escenario?, vale! y empecé a cantar hasta que él se quedó dormido.

No regresé al hospital mientras el estuvo ahí y fueron tres meses, y cuando lo hacia, alguien me prohibía entrar “tu no, negra, tu no” me decían, sabían que yo era capaz de prolongarle la vida a costa de la mía, daba la vuelta, me ponía cerca de su habitación desde la calle y cantaba a lo que daban mis pulmones “Ser, un romántico viajero….”, sabía que él sabía que yo estaba ahí.

El dos de Mayo Antonio partió, disfrutó su funeral, todos le querían, estaba la gente del teatro ahí, sus compañeros de la diablada, la comunidad de la parroquia, sus alumnos de tres colegios, así era él, se clavaba hondo en el corazón, nunca dejaba de sonreír.

Mientras todos lloraban en el cementerio, me quedé lejos, no soporto los funerales, mucho menos los ataúdes, voy a volver un par de veces me dijo…. y así fue, Toño nunca rompía una promesa….

“Cuando un amigo se va….” todavía me pesa esa canción cuando la escucho.

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A Antonio " Toño" Sola, con todo el amor que el merecía.... este cuento tiene mucho de ficción, pero tiene tambien toda la verdad que aprendí de ti, si los mezclo, cuento tu historia, la mia y mi pasion por inventarme la vida varias veces, tu, yo y los que te conocieron, saben que parte te pertenece, los que no... SE LO PERDIERON!!!!!, tu dejabas huellas, siempre agradeceré las que dejaste en mi.

Amigos como tu, sólo uno en un millón.

Ayudame a mantener la fe que tu ayudaste a recobrar.

Dios te tenga en su santa gloria, entre sus angeles cantarines... mejor no, entre sus angeles bailarines... verdad?

Siempre estarás en mi corazón


1 comentario:

FRANCISCO ALVAREZ dijo...

QUE QUIERES QUE TE DIGA AMIGA... ME CONMOVIO TU RELATO ES MUY SINCERO YA AU VEZ PROFUNDO LE DAS UN SENTIDO MUY HERMOSO EN LO QUE ESCRIBES CREO QUE ME CONVERTIRE EN TU FANS... UN ABRAZO Y PAZ.
PASA POR MI BLOG SI QUIERES PERO ES TOTALMENTE DISTINTO SOLO COMENTARIOS DE LIBROS... TENGO GANAS DE ESCRIBIR UNO PERO AUN NO TENGO LA INSPIRACION . UN ABRAZO Y BENDICIONES.