Crónica de un aborto....

Sin querer estoy en este sitio al que no pedí venir, el destino me trajo hasta aquí y lo he aceptado, es un lugar oscuro, pero aunque es pequeño, es acogedor, la tibieza me reconforta, pero siento miedo, no lo tengo yo, éste sitio esta rodeado de miedos........

El espacio se expande al tiempo en yo lo hago, sigue oscuro, pero ya me he acostumbrado, todo suena a nada, no siento aromas, pero aun así está bien, pero siento miedo, este espacio empieza a gustarme, me amoldo a él, o él se amolda a mi, da igual, no quiero salir......

Siento barullos fuera de este mi hogar, y una angustia me envuelve, quiero llorar y no siento tristeza, una sensación de desarraigo me embarga, siento miedo y creo que ya es hora de sentirlo, algo a mi alrededor y dentro de mi lo indica....”ten miedo”....

Me siento oprimido de un tiempo a ésta parte, como que me queda pequeño todo, a ratos mi mundo se torna amargo, acido, alternadamente, me enferma el sabor, tengo miedo, mucho miedo, es como si algo me dijera que me quieren lejos, lo difícil de entender es que no sé a dónde ir, mi mundo es tan amplio como el alcance de mis manos.....

Sé que tengo que dejar este espacio que quiero tanto, este espacio oscuro y silencioso, es curioso, se que me van a desalojar, pero no sé por qué, el miedo me tiene oprimido el pecho, como si un peso enorme se alojara justo entre mi cuello y mi ombligo y tener miedo me angustia....

He despertado como cada día, ya no tengo miedo.... siento terror, alguien ha ingresado a mi morada y me está quitando el aire, quieren sacarme, no quiero salir, no es tiempo aun y estoy escapando y escondiéndome tanto como puedo, no noté que pequeñas y torpes eran mis piernas hasta ahora, el terror aumenta, me empujan hacia lo que quiere sacarme, no veo a nadie, pero siento pesadas y gigantes manos, soy frágil, no tengo defensa....

Me duele todo, una nube roja me rodea, me han golpeado y sin saber por que me están sometiendo a una tortura, a mi, que siempre me mantuve en silencio, yo que nunca molesté a nadie, a lo mejor mi presencia les molestaba, pero hay otras formas de hacer las cosas......

El miedo, el terror, la angustia.... me someten una y otra vez a los golpes, escucho a lo lejos sonidos metálicos, presiento que esto no es todo y vivo el miedo igual a como respiro el poco aire que me queda....

Sé que moriré, me queda tanto por hacer, tanto que decir..... Me hieren, han tomado una de mis manos y la han cortado, puedo ver como esa parte de mi se aleja, pero no veo quien se la lleva, me duele mucho, no sé describir el dolor, es como fuego o hielo quemando... Me siguen hiriendo y ahora se llevan uno de mis pies, me siento mareado, débil, trato de ocultarme, pero al parecer ellos son más y más fuertes, no los veo, pero los siento, se llevan mis piernas, mis ojos, esos que nunca vieron más allá de donde yo estaba.....

Algo me lleva, me arrastra en partes, el dolor es uno sólo, pero lo siento sin estar ahí, ya no puedo luchar, no tengo como, sólo tengo mi pensamiento, pero si no escucharon mi voz cada vez que grité de dolor, menos querrán oír lo que estoy sintiendo......

Me han arrancado de mi morada, se me acabó el aire, lo que ves, son mi sentir a través de las manos de alguien que sabe de lo que hablo, con una conciencia intranquila que me ha dejado ocupar su cuerpo con mi espíritu vivo, que después del pánico, la tortura, la desigualdad en la lucha decirles mi alma vive, para que yo, a través de ella pueda hablarles...










Nota de la autora: El aborto es "un tema" que genera grandes debates. Yo, tengo mi propia opinión respecto "al tema". Siento que mucho se dice, pero poco se hace, creo firmemente que es una cuestión de conciencia, cada cual tiene la suya y puede hacer lo que le parezca, si existe un juicio al final de nuestras vidas, cada cual lo enfrentará solo... en este caso SOLA. No voy a debatir sobre "el tema", creo en las libertades. Como decía un amigo, si esta en contra del aborto, no aborte.
Comente lo que quiera, creo en la libre expresión, me apegaré a las sabias palabras de Voltaire "No comparto tu opinión pero daría mi vida por defender tu derecho a expresarla" 

7 comentarios:

Bluesaudade dijo...

Inquietante relato para una realidad tan macabra. ¿Tenemos derecho a acabar con una vida que, prácticamente, aún no comienza? Algunas/os creen que si.¡Qué triste! ¿no es verdad?
Cómo decirles que cuando se corta esa vida también asesinamos nuestra propia alma...

Anónimo dijo...

Hola y felicitaciones Carolina.
Bellisimo el blog y estas muy bella en la foto.
Abrazos y besos
Raquel Luisa Teppich

Mujeres en la literatura dijo...

Llegará el día que no hayan más abortos. Causa de muerte en millones de mujeres.
Para eso:
- Debemos EXIGIR el libre acceso a la Píldora del Día despues.
- Inculcar a los varones el respeto por la decisión de las mujeres que desean usar preservativos.

Cmo siempre Carolita, dando en el clavo.
Patricia

Angel Bermúdez dijo...

Mis primeras exploraciones para desarrollar mis "Tenuras Asustosas" provienen de los relatos de mis abuelas sobre los duendes... recuerdo que decían que eran niños "no nacidos" o abortados a quienes la planta de Higo(mamá higuera) los acogía... y en gratitud ellos(los duendes) protegian a la familia... que tenía la planta de higo... me conmovió tanto ésto que allí tienen a las Ternuras Asustosas...

Gracias por visitar mi blog.

Anónimo dijo...

conmovedor su relato , pero le llega al corazon a uno ,se que es doloroso para mujeres que lo an hecho y estan arrepentidas

Anónimo dijo...

me pregunto si mujeres como esas tendran un corazon o seran merecedoras de un regalo tan bello que biene de dios .se que este comentario lo van a ver muchas les doy un consejo ?no se embarasen si no desean un hijo por que abortarlo seria una maldad tan grande que llevaran en su conciencia el resto de sus vidas y preferiblemente van a desear estar muertas en vez de llevar eso en la conciencia

martha dijo...

Madre Teresa de Calcuta dijo: "El aborto mata la paz en el mundo, porque si una mujer es capaz de matar a su propio hijo, que me impide matarte? Que te impide matarme?
La solucion no esta en la pildora del dia despues, ante Dios es igual de nauseabundo que el pecado del aborto. La persona que puso eso no sabe ni su propio nombre, que Dios la perdone.