martes, septiembre 29, 2009

El lugar donde vivo...

Nací a un costado de cerros de arenas ocultando rocas pardas, unos cerros que cambian de colores mientras transcurre el día, el mar lo baña, un mar azul y tranquilo y entre los brazos de el océano pacífico y el cordón rocoso de la cordillera de la costa, duerme un dragón de arena, vigía incansable de sus hijos.

Nací en una tierra a la que muchos historiadores daban o muerta desde el nacimiento, pero el alma del que nació aquí esta marcada para la lucha.

De muchas riquezas ha vivido, primero fue el salitre, oro blanco que lleno de sangre y desesperanza a los obreros, llenando de riquezas a los extranjeros; luego fue el mar, siempre fue el mar pero empezaron a explotarlo y casi lo dejan vacío, pero luego vino el comercio y su libertad de impuestos, hasta que aprecio el bello cobre, ese mineral de color de atardecer que nos está dando sustento.

Contrasta mi tierra, pero cómo no amarla, si en medio de la nada te encuentras con el todo.... la gente es alegre, amable, quien ha venido a visitarla siempre vuelve, está el truco en lo que comes, mágicos frutos, limones, mangos y guayabas, los mejores, crecen en medio del desierto más árido del mundo, en un pequeño oasis con denominación de origen.

Mi tierra es amplia y disfruta de las fiestas, danza, danza, danza, siempre hay excusas para la danza, es que la mezcla de sangres y el compartir culturas nos hace alegres, Bolivia y Perú nos regalaron notas de música y las fuimos adaptando a nuestra propia alegría, ahora danza en cada santo que se nos hace patrón festejamos a San Pedro, bailando; a San Lorenzo de Tarapacá, bailando; a la Virgen del Carmen, bailando; a san Andrés, Bailando y se nos va el año entre danza y danza, si llegamos con los bronces y los bombos en la piel, cada fiesta con un plato distinto, por que disfrutamos de la buena comida y agradecemos a la Pacha Mama con su cuota de vino Pintatani o cualquier trago que nos caiga en la mano, por que la linda pacha mama nos bendijo con su sabiduría y ella nos enseñó que no hay que quejarse, hay que ser agradecido con lo que hay y sonreír.

Papá Inti me permite disfrutar del su reflejo en el azul, esta es la parte que más me maravilla de mi tierra, o recuerdo cuantas veces me vestí de sirena para recorrer su esplendor, como no disfrutar del aire salado a cada instante. Padre mar nos ha alimentado por generaciones incontables, los ancestros changos la llamaban la ciudad de descanso, así también los ancestros incas y cada cultura que vislumbró la majestuosidad, así sobrevivió hasta ahora, Ike Ike, sueño sueño o lugar de descanso, a la sombra del Tarapacá.

Si un día muero, no permita el destino encontrarme lejos, por que de esta tierra nací y en esta tierra quiero estar hasta que se acaben los días, por que aquí nací bajo el sol de septiembre, aquí crecí al ritmo de danzas altiplánicas aquí envejeceré mirando el mar y aquí he de morir para ser parte de las arenas.

Ser chileno un honor, ser iquiqueño un privilegio, eso soy, una privilegiada.



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martes, febrero 05, 2008

En el principio... (95 palabras)

Desde lejos, tras su opuesto viaje, se cruzaron dos palabras distintas, de cada extremo de un planeta en extinción, se encontraron a la sombra de las hojas de un árbol níveo.

Se cortejaron, como se seducen las palabras, hicieron sintaxis en sus extremos y en danza de verbos y sinonimias, en la compleja conjunción se fundieron en el más bello de las términos.

Iluminada la alianza, se elevó sobre los aires recién creados, para abordar su labor asignada…
Y en el principio, fue el verbo…

Y hasta hoy repitiendo el enlace solo queda el amor.

jueves, diciembre 13, 2007

Cuando Santa María no es un rezo


(Cuento incluído en el libro "Santa María, imagenes y palabras reveladas", fotografia de Pamela Daza, coautora del libro, la misma fotografía que acompaña al texto, pido disculpas por la mala calidad de la imagen, pero es una fotografía, de la fotografía en expocición)

Se incrustó en sus almas la fuerza del mineral, la lucha por ser igual se convirtió en su bandera.

Se vistieron d su propia piel y armados de sudor atravesaron la pampa. No, no iban a rogarles, iban a buscar justicia, dignidad, era su derecho, tenían que darles, igualdad de salario, no más fichas, no más enganches, no más mentiras.

Se enriquecía al patrón que a la sombra, buen traje y con el látigo en manos de otro, azotaba al pampino oprimido, pero no llenaba el bolsillo ajado de quien a fuerza de golpe, llagas en las manos y el la espalda siempre asoleada, sacaba del regazo de la madre tierra el oro blanco, salitre, preciado mineral.

Nadie entendió la palabra del obrero…no, no fue eso ¡¡¡el poder ensordece compañeros!!! ... se le vio mover los labios y las manos, pero la codicia perdió el entendimiento, con falsa sonrisa los dirigieron a la espera de la sombra eterna, a la escuela “Santa María”.

Detrás de las armas de una jauría errante, se escondió el cobarde león sin uñas, que sean ellos quienes se ensucien las manos en las bestias que no quisieron comer fichas, que sean otros los que les arranquen su triste orgullo.

Y en una trampa de cuatro paredes la bestia encerró a su confiada presa, tras un largo sermón incomprensible, de amén le dio balazos y sables en el pecho y sin importar las lágrimas del ahora huérfano inocente. Se revistió de riqueza y carmín ostentosa prenda sin gloria que es mancha macabra de nuestra historia.

En la sequedad, la sangre se convirtió en caudal, en miedo, silencio… y luego tinta, palabra, verso, música, canto contestatario, pero la vida de aquellos no regresó.

Y Santa María no fue oración, después de cien años, siguió siendo ejemplo de opresión…


A todos los pampinos que cayeron luchando por lo que creían, ya son 100 años y la lucha continúa.

miércoles, mayo 30, 2007

Nunca más ladrón



Miré a todos lados, la casa era enorme, muchas veces pasé por ahí y la observé, era hermosa, seguro ahí encontraría muchas riquezas.

Las puertas estaban abiertas, no había nada que evitara mi entrada, entré de frente, no había nadie que me detuviera… hasta que me encontré con aquel hombre.

Estaba al fondo de la casa, mal herido, me miró a los ojos con una profunda tristeza y con un aura inmensa de amor, Jesús me dijo que se llamaba.

Algo dentro de mi me golpeó, fue entonces que caí de rodillas, llorando y tomada de su mano, con la frente baja, comencé a hablarle al dueño de la casa a modo de disculpa.

”Padre nuestro, que estás en el cielo….”

Ya no quise llevarme nada, por que Él me lo dio todo.



lunes, octubre 30, 2006

Crimen imperfecto

No supo en que momento paso de ser víctima a victimaria, la línea era demasiado frágil, muy simple de romper o simplemente pasar al otro lado, es que en soledad y gobernado por la ira y el dolor, los fantasmas de la venganza son enormes y soplan al odio ideas malsanas, ideas que no se meditan, que ejecutas sin peguntar.

Ahora el agresor había cambiado de forma, fue primero una bestia, de enormes proporciones que dejando la sin libertad de movimientos había descargado en ella sus más asquerosos instintos, primero el abuso, la tortura, el dolor, la invasión a lo propio, la utilización, la había marcado como a una bestia, por que él era la bestia, dejó en ella marcas imborrables, con el fuego de la indolencia y la autosatisfacción. Su nueva forma no se dejaba ver, era una posesión imperceptible, que se alimentaba de ella, cuando ella se dio cuenta, ya era algo tarde, las marcas la habían hecho insensible, el tiempo necesario para que la nueva bestia ocupara el lugar que tenia ahora, justo dentro de ella.

Destrozó a su paso ensoñaciones y creencias, bloqueo la bondad que manaba por los ojos, hizo de ella un ente sin pensamiento ni lógica.

Estaba al borde del colapso, la posesión no terminaría con un exorcismo, este era mucho peor, trató de ahogarlo, mas su poder era tal que oxígeno no necesitaba, se nutría de ella, no podía dejar de alimentarlo, se hacía con eso más fuerte, entonces trató de envenenarlo... nada de lo que hiciera, la liberaba, en su redonda cápsula, crecía a diario, era una coraza difícil de traspasar y a cada intento de eliminarlo, ella eliminaba parte de su alma.

Lejos de estar en sus manos, contrató a un especialista, el precio era alto, pero el costo era lo justo. De impecable blanco con armas nuevas y limpias se preparó para el crimen, primero la tortura, le dejó sin agua y sin aire, con implementos nuevos, invadiéndola, logró romper la coraza, era blanda, pero poderosa, vació el liquido que la contenía esperando que saliera en pequeños esfuerzos, más la lucha era espectacular, se resistía a su muerte, la llenaba de convulsiones, la hacía sudar, bajo los efectos de los tranquilizantes podía ver los hechos por lo que había pagado...

El especialista supo esperar, tarde o temprano el agotamiento, la falta de oxigeno lo haría fallecer, eso no sucedió, el tiempo apremiaba y entonces, con energías menguadas, empezó a sufrir una tortura peor, fue desmembrado, el asesino de albas vestiduras disfrutaba el acto, llenaba de sangre sus armas y sus manos sin ninguna compasión, tan certero cómo una máquina, con la actitud de quien ha hecho esta labor por años, con un sonido sordo le quito sus extremidades, luego la cabeza y al final, logró sacar de ella el resto del cuerpo, lo metió dentro de la mortaja que ya tenia preparada y lo tiró a la basura, sin ceremonia, el crimen perfecto, sin testigos, quedaría oculto para siempre a los ojos del mundo. Un trabajo limpio, ni una mancha de sangre en su blanco delantal y una sonrisa perfecta de satisfacción por la labor cumplida.

Fue entonces que recobró la cordura, al pasar el efecto de los sedantes, liberada del peso de quien la poseyera, vio que la víctima era inocente, no era una bestia, la bestia era sólo parte de su imaginación corrompida por el sufrimiento, ahora no sólo era cómplice, también una asesina, no solo había intentado eliminar al inocente, también había pagado por lograrlo.

Se entregó a la peor de las cárceles, su conciencia y en esta prisión la tortura es severa, por las noches, en sueños, escucha el llanto del inocente y ve paso a paso la carnicería.

A su victimario lo dejó en libertad, paga condena por ambos, la justicia injusta, no pudo liberarla de sus cargos, ellos, la bestia y el especialista, gozan del sueño sin culpa. La culpa de sangre, no la libera a ella.